París obliga a circular en días alternos

Muchas veces cuando paseamos por las calles de una gran ciudad no nos damos cuenta de la gran cantidad de contaminantes a los que estamos expuestos. Los niveles de contaminación que produce solamente el tráfico en una gran capital empiezan a ser alarmantes, tanto es así que en París se han planteado todo tipo de soluciones para sufrir lo menos posible el ambiente contaminado.

En la ciudad francesa llevan seis días con aviso de alerta roja por motivos de la contaminación. Lo que ocurre es que el  Observatoire Atmosphérique Generali ha comprobado en la última semana que la concentración de micro partículas en el aire de París es mucho más alta que la cuota normal.

parisLa falta de corrientes de aire en los últimos días ha hecho que la contaminación aumente de tal manera que el Ministerio de Ecología francés convocó un gabinete de crisis este sábado. Los franceses están alertados y en su día a día llevan como normal lo de vivir constantemente envueltos en la niebla.

Las autoridades piden precaución

Sin embargo, esa neblina es muy perjudicial para la salud y por eso desde el Ministerio se ha aconsejado a los transeúntes que no hagan ejercicio físico en las calles, que no se salga a pasear o que eviten por un tiempo abrir las ventanas de sus hogares para ventilar la casa.

También se ha advertido de que no es aconsejable que ancianos, niños o personas con problemas respiratorios salgan a las vías en estos días. Por otro lado, el metro este fin de semana iba a ser gratuito con la intención de que miles de personas dejaran de coger el coche en sus desplazamientos.

Los coches un día, sí otro no

El jefe de gobierno Jean-Marc Ayrault ha decretado una medida por la cual, a partir del lunes, los coches circularán en días alternos. Es decir, los vehículos con matricula cuyo número sea par circularán los días pares y las matrículas impares los días impares.

La medida es drástica pero aun así los más preocupados por este tipo de medidas los cientos de turistas que pasean cada día por las calles de la capital francesa. Son ellos los que más han dejado notar la histeria mientras que los habitantes de París han visto con alegría el metro gratis de este fin de semana.

Otras ciudades francesas se han sumado a las medidas contra la polución evitando la circulación por sus vías de camiones o una velocidad reducida a 20 km por hora.