La contaminación 0 es posible

Decir contaminación es decir maltrato a la naturaleza, es hablar de destrucción de alguna parte significativa del planeta que habitamos; decir contaminación es hacer morir un lago, río, paraje de montaña, etc.Contaminación es sinónimo de envenenamiento del aire, del agua y de las tierras.

Sin embargo, y quizá por una vez hay que dar buenas noticias porque aún quedan lugares sin contaminar. Aún hay sitios limpios y puros como la laguna Alalay. Esta formación natural de agua dulce se encuentra situada en la provincia de Cochabamba en la zona andina de Bolivia.

laguna Alalay

Está ubicada justamente en el centro de la ciudad de Cochabamba y siempre ha actuado como el pulmón de la zona por ser un lugar que registra muy bajos niveles de contaminación. Posee una superficie de 240 hectáreas, repartidas entre unos 2,6 km de largo por 1,5 km de ancho.

Las macrófitas amenazaban el habitat

Desde hace algún tiempo, las autoridades de la zona advirtieron la presencia de dos factores contaminantes que amenazaban las aguas de la laguna Alalay. Estos elementos dañinos provenían de los vertidos que realizaban las fábricas de pantalones vaqueros y otras conexiones de las alcantarillas por las que se mezclaban las aguas limpias y las sucias.

Lo que provocaban los residuos químicos era que proliferaran las especies macrófitas, lo que hacía que se redujera la oxigenación de las aguas. Si bien estas macrófitas son buenas para la fauna de la laguna, en un gran número resultan perjudiciales.

Labores de limpieza que dan sus frutos

Lejos de hacer caso omiso, la Alcaldía se preocupó por cuidad y conservar su más bella laguna y comenzó las labores de mantenimiento y limpieza. Por eso se instaló un mecanismo para que el agua de la laguna pudiera oxigenarse de manera más activa.

Por otro lado, se contrató personal para ocuparse de la extracción de las macrófitas según superaban los límites que establecían que ya no eran buenas para el entorno.

Ambiente limpio lleno de vida

El resultado de esas labores es que los niveles de contaminación detectados son igual a cero, y se ha comprobado que hay más de 100 especies distintas de aves que tienen su hogar en esta laguna, además de gran variedad de peces.

Esta misión de conservación quiere usarse para convertir a la laguna de Alalay en uno de los reclamos turísticos de la zona. Aunque eso suena peligroso vamos a confiar en que sea un turismo responsable y realmente ecológico el que llegue a sus riberas.