Qué es la contaminación acústica en la industria

Contaminación Acústica en la Industria

 

De todos los tipos de contaminación de los que escuchamos hablar a menudo, uno de los que menos tomamos en cuenta es la contaminación acústica, a pesar de que padecer sus efectos supone un riesgo para la salud en muchos aspectos. Más allá de que los ruidos representen una molestia en nuestra vida cotidiana, lo cierto es que hay en ámbitos que, por ser más directos, sus consecuencias son incluso más perniciosas para la salud de las personas; un claro ejemplo de ello es el contexto industrial.

Si bien la contaminación acústica general se define como el ruido excesivo que perturba el ambiente natural de una zona, en el caso de la contaminación acústica producto de entornos industriales podemos decir que ésta es la condición natural de dicho ambiente. La maquinaria y los procesos derivados de su utilización generan, por regla general, mucho ruido, y estos sonidos pueden tener un efecto muy negativo sobre las personas que trabajan con estos equipos, ya no sólo a nivel auditivo (pérdida de audición y sordera) sino también a nivel mental (sobrecarga de estrés, dificultad para dormir) y físico (dolores de cabeza, alteraciones de la presión arterial, problemas digestivos…).

Si tenemos en cuenta que el nivel de decibelios medio del interior de una fábrica es de 80 y que la OMS (Organización Mundial de la Salud) clasifica como “ruido” cualquier sonido superior a los 65 dB podemos decir que quienes trabajan en la industria están sometidos a un entorno de ruido constante nada saludable. Por esa razón, es muy importante adaptar la maquinaria de manera que genere los niveles de ruido más bajos posibles, apostando por la mejora de la higiene acústica.

Los silenciadores industriales son dispositivos de protección ideados precisamente para lidiar con el exceso de ruido procedente de la actividad típica de una fábrica. Dichos silenciadores están diseñados para ser colocados tanto en difusores como en válvulas que emiten en línea o a la atmósfera. Hay que tener en cuenta que las válvulas, ya sean de seguridad o ya sean de control, tienen una función muy específica capaz de producir niveles de ruido sumamente elevados; a pesar que es inevitable obtener cierta contaminación acústica en el entorno industrial, también es cierto que se puede paliar el número de decibelios con los dispositivos más indicados para ello, como son los silenciadores industriales.

En el caso de las válvulas, pese a producir altos niveles de ruido, en buena parte de ellas generan sonidos superiores a los que se esperaría de su actividad normal. Los silenciadores tienen como función atenuar dichos efectos; se fabrican a medida para poder adaptarse a diferentes tipos de válvulas y así poder aportar la mejor solución en cada caso, garantizando de esta manera que el sonido estará contenido dentro de unos márgenes. La versatilidad de estos dispositivos también se extiende a los materiales de fabricación con que se emplean en ellos, así como en los tipos de conexiones que se diseñan. Según las necesidades del cliente, las diferentes características del producto pueden ser acotadas para proporcionar los mejores resultados posibles.